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lunes, 4 de enero de 2010

Lunes (los que se portan bien no tendrán carbón)

Los pocos lectores que siguen este humilde blog me increpan mi actual desidia a la hora de actualizar OS. La excusa perfecta, la excusa que utilizo, es que el trabajo me tiene absorto y que mi único tiempo libre lo invierto en horas de sueño.

No os creáis NADA.Todo mentira, y bastante gorda, además. Ahora que no actualizo, ahora dedico mi tiempo a sembrar y recoger cosechas de esa maldita granja de Facebook que me atrapó irreversiblemente.

Y mira que me resistí en un principio a sabiendas que mi personalidad adictiva y competitiva me empujaría a agregar nuevos amigos que no conozco para tener más vecinos granjeros que nadie. Soy asquerosamente irresponsable.

Todos los pronósticos se cumplieron de la A a la Z, sin medias tintas. Estoy enganchado a Farmville, ese diabólico invento. Madrugo para que mi cosecha no se pudra, lo primero que hice en Nochebuena es abrir los regalos de mi recargado árbol navideño rococó, me zampé las uvas y tras brindar de refilón encendí el ordenador para babear con mi bola de colorines de nuevo año...

Las Navidades 2009/2010 han sido las Navidades de Avatar, las Navidades de Donde viven los monstruos de Spike Jonze, las Navidades de la PSP. Navidades de niño de 15 años. Muchas veces Elo me pregunta tras hacer alguna estupidez que años tengo. En mi DNI pone que cerca de 30, pero cada día que pasa me empiezo a replantear si tengo algún problema o trastorno de crecimiento mental. Tengo pocos pelos en el pecho y mi voz es de todo menos ronca. Preguntaré a Super Nanny.

La PSP es otro puto invento adictivo. Es peor que el tabaco, las tragaperras o el Martini Rosso. Llevo algo más de una semana con ella y mis ojos ya empiezan dar señales de nueva graduación. Veo mal y ya empiezo a soñar con bogeys, dobles bogeys y goles imposibles en el Fifita Higuáin. Muchos creían que al no poder piratearla me desencataría con ella. Equivocados estaban aquellos piratas de la diversión...

Avatar es la película de las Navidades, la película del 2010 y si me apuras una de esas que estarán en todas las listas del año/decada/medio siglo o siglo. Avatar es la historia más emocionante jamás contada. James Cameron es como Spielberg o Bill Gates, humanoides que están por encima de los demás, que dedican su tiempo a otra cosa.

Spike Jonze tiene que comer muchas espinacas para algún día tener la posibilidad de poder acercarse. Su puesta en escena es llamativa, pero se pierde en la modernidad. Sus películas no dejan de ser huecas. Eso sí, estéticamente muy bonitas.

Gran Hermano está que arde según me cuentan. Arturo, ese He-Man del sexo patrio se está follando a la graciosa rusa con síndrome de Tourette. Mientras, la loca de la muñeca ha demostrado que nos tenía bien engañados a todos. De loca ni un pelo. Indhira después de ver las espectaculares tetas de la niña de la muñeca, ha decidido retirarse a su cortijo a reflexionar sobre un futuro alejado de los focos. Más valen dos buenas tetas (¡¡y qué tetas!!) que un edredoning en estéreo. Indi cariño, lo del Interviú ni lo intentes. Siempre serás una segundona. Y si me apuras, una cornuda. Buenas tardes.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Lunes (puente se dice bridge en inglés)

Se acabó Pekín Express y ganaron los que menos se lo merecían. Era previsible, nunca gana quien arrasa en el intermedio. Siempre hay que reservar fuerzas para el tramo decisivo. En Pekín Express y en la vida.

Los amigos rurales, andaluces, e intuyo que trabajadores del INEM, les llegaron a decir a los Merinos que tranquilitos, que ellos no eran funcionarios y que les hacía más falta el premio. Más falta para fundírselo en tapar agujeros y renegociar su deuda con judios de tirabuzón. Así es en Pekín Express, así es en la vida.

Sobre Luna Nueva poco o mucho hay que decir, según se mire. Han pasado dos semanas desde su estreno y tengo la sensación como si hubiera pasado una vida entera. De primeras la película me horrorizó, pero tengo la certeza que cuando la vea una segunda o tercera vez se convertirá ipso facto en una referencia para mí. A algunas películas les pasa como a los cortes de pelos, tienen que pasar alguna que otra semana para poder apreciar su verdadera esencia. Por cierto, la banda sonora es una joya incomprendida, el envoltorio propicia que muchos indeseables sean incapaces, presos por sus complejos infantiles, de abrir tan preciado regalo. Ellos se lo pierden.

Se me quedó en el tintero profundizar sobre las fotos de Luz de Gas. Creo que está pasado de moda hablar en pasado, aunque sea de Juan Lapuerta. Lo único que diré que todas las fotos son suceptibles de delito pagado con cárcel.

Gran Hermano entra en la recta final y no me he enterado de la misa a la media. El viernes y el sábado disfruté con Indhira en la televisión amiga. Me cae bien la zorrita malagueña, se rie de si misma y no miente a nadie. Dicen que está embarazada de Arturo. Ella ni lo niega ni lo desmiente. Yo si hubiera nacido mujer y si mis padres no me hubieran dado la educación adecuada, como ella, hubiera intentado entrar en Gran Hermano, y por ende también hubiera tirado una copa encima presa de los celos a mi contrincante. Para eso nosotras parimos... y para eso nosotras decidimos.

Podria seguir escribiendo, me veo fuerte y entonado, pero reservaré mi mejor verso para hablar en otro momento del concierto de Muse en Madrid, el libro de fotos de Sartorialist, la cocina de Jamie Oliver y las granjas de Facebook. Mientras tanto, ustedes pueden ir comentando esta entrada... si les apetece.