Creo que por culpa del puente y por las minis estupendas vacaciones que he pasado en la calle del
Acuerdo, por primera vez en mi vida me estoy tragando los
Juegos enteritos. Cuando ya han pasado unos cuantos días ya tengo mis primeros héroes, y mira que últimamente a mí es complicado engacharme a un televisor... (mentira y gorda):




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¡Michael Phelps! (voz en off de la narradora de TVE) es la polla, y quien diga que no es para tanto o que ha ganado el séptimo con trampa es que no sabe de deporte. Vamos, que por no saber no sabe de la vida. Me mola que un paletillo de
Baltimore que no ha pisado en su vida un colegio sea una bestia parda en la piscina.
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Rafa Nadal (¡¡Vamos Rafa!!). De este chico que ya poco pelo le queda, puedo ver todos sus partidos menos los que disputa con
Djokovic y
Federer. Me da la sensación de que cuando los sigo en directo
Rafa se pone nervioso y me manda cambiar de canal con su golpe de derechas telepático. Me pongo tan nervioso como cuando juego al
Super Mario Bros y soy incapaz de pasarme el monstruo del mundo ocho. A pesar de todo, siempre nos quedará Rafa.
Rafa, the best.
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Djokovic. A pesar de toda su tonteria y populismo, últimamente me está empezando a caer mejor. Aprendió a respetar y admirar al mejor.
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Usain Bolt. Debo de reconocer que los velocistas de
100 metros de raza negra me parecen muy gallos (vamos, que me caen como el culo). Pero este tipo es un fumata simpático. Mola ver como gana tocándose la chorra y saludando a su abuela en la grada.
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Dara Torres. Una tía vieja pelleja que gana oros a sus
cuarenta y tantos . Las historias de superación me aburren, pero ganar oros como panes cerca de la
menopausia... ¡tela!

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César Millán. Si hubieran unos Juegos Olímpicos de perros,
César sería una especie de
Michael Phelps. Mientras que
Rafa ganaba al chileno hice un
zapping y me volví a empaparme del
poder de la manada.
César es limpio, astuto, simpático, valiente, y grande, muy grande. Ojala hubiera más
Césares Millanes por la vida. Ya quisiera la zorra inglesa mata perros parecerse al líder de la manada.